miércoles, 2 de enero de 2013

El Barco del Exilio: una memoria de cine

El último barco que salió de la España republicana, el Stanbrook, atracando en el puerto de Orán.

La imagen captada por un curioso el 30 de marzo de 1939 parece el fotograma de una película, una todavía pendiente. No trata de la guerra, ni solamente de la posguerra. 
El Exilio es un barco en medio del océano que reúne las dos orillas. Con el nuevo año, os presento un proyecto colaborativo, entre Latinoamérica y Europa (Atlántico Sur), que sirva para recuperar la memoria intercultural, integrar inteligencias (además de materias) y, sobre todo, promover el aprendizaje activo a través de las redes sociales: Facebook, Google +, Twitter.
Basta con imaginarlo en común para que se multipliquen las ideas. Mercedes @londones ya ha propuesto algunas a través de la presentación del proyecto.
La parte que tiene el cine en esa memoria común es enorme: directores (ej. Buñuel), guionistas (Max Aub, Paulino Masip), adaptaciones (Galdós, Blasco Ibáñez), productores (Manuel Altolaguirre), escenógrafos (Manuel Fontanals, Josep Renau) y, por supuesto, actrices/actores (Ana María Custodio, Paco Rabal). Todavía mayor, por abundancia vital y calidad artística, ha sido la aportación de los exiliados argentinos, chilenos, uruguayos, peruanos, brasileños, etc. a la creación audiovisual en otros países.
He intentado sintetizarlo en un enunciado: la Historia y el arte que no aparecieron en el NODO (o quizá sí, ocasionalmente).
Aunque tiene una dimensión inabarcable por la investigación, el proyecto se centra en los nodos de comunicación que fueron los exiliados y son sus obras. Lo importante es que los jóvenes se identifiquen virtualmente con sus itinerarios vitales para comprender sus creaciones y asumir la memoria cultural e histórica que traen consigo a su regreso, hoy.
Estamos en época de migraciones cruzadas: familias latinoamericanas en España durante la década anterior, jóvenes españoles en América desde el 2009. Quizá si recuperamos la memoria, también podamos entender la parte oculta de sus razones: los derechos humanos, la libertad de ser, hacer y crear, el territorio mixto de la realidad y los sueños, donde se aprende a cambiar las prácticas injustas que provocan los exilios.
Te invito a participar y a adaptar el proyecto a la realidad de cada aula. Si lo exploras, verás que no tiene un código de reproducción forzosa, como los transgénicos o los libros de texto, sino que promueve el currículo abierto.
Como nos han ayudado a ver otros compañeros de la Tribu 2.0 (p.ej. Veo Quijote), la formación del futuro espectador es también la oportunidad de que aprendan los futuros creadores. Sería estupendo que este proyecto concluyera con la producción transmedia de un documental (o varios) sobre la memoria y el proceso de aprendizaje, desde el exilio al regreso.



Luis Buñuel, Nazarín (1958), guion adaptado de la novela de Galdós.


Miguel Littín, Acta General de Chile (1986). Fragmento: García Márquez recuerda a Allende.
García Márquez, La aventura de Miguel Littín, clandestino en Chile (1986).

1 comentario:

  1. Max Aub, "La gallina ciega", diario de su visita a España en 1969, me incita a ver el resultado de su colaboración con Malraux y con centenares de españoles de a pie para producir y crear la película "Sierra de Teruel" (adaptación de la novela "L'espoir"):
    http://www.youtube.com/watch?v=Ov9SqsyI4Z8

    ResponderEliminar