viernes, 17 de agosto de 2012

Abriendo ventanas


 Siempre he soñado con los ojos abiertos imagino que para no perderme nada de lo que ocurre a mi alrededor.
 Esa sensación la tengo siempre que voy al cine. Me encanta leer la sipnosis antes de empezar-me gusta saber lo que voy a ver- en cambio hay personas que prefieren sentarse sin saber nada del argumento o los personajes. Yo no, yo quiero participar desde un principio de la película para saber de qué y con qué personaje puedo identificarme. Porque para mí el cine es pura ilusión y emoción y me encanta meterme en los papeles de los personajes-no siempre protagonistas- y sentir lo que ellos sienten. Ir al cine es un placer solitario. Se puede ir acompañado.-de hecho odio ir sola- pero se disfruta de manera individual. Cada uno en su mundo viviéndolo a su manera.
 Lo mejor es cuando se encienden las luces y descubres en los ojos de los que te rodean sentimientos de emoción-ojos llorosos y brillantes o indiferencia e incluso tedio.
Me encanta ir al cine y compartir sus emociones. Hay momentos inolvidables. Llorar de emoción con películas como "Criadas y señoras" o de risa y tristeza con la última que ví las chicas de la sexta planta. También disfruto yendo con los alumnos. Cada película y cada grupo es diferente. Un año acudí con los alumnos de Tercero de ESO a ver Salvador (Pug Antich) uno de los últimos condenados a morir con el método del garrote vil- y al acabar la película y viendo sus ojos supe que habían entendido mucho más de la guerra Civil con esa película que con cualquier libro de texto. Además gracias a la película, cuando fuimos de viaje a Madrid y vieron el Guernica, sus caras reflejaban perfectamente que captaban la grandeza de ese cuadro y lo relacionaron con la película.
 O este año, que gracias a @Londones hemos podido a asistir a dos preestrenos con los que han disfrutado gratamente. Primero con La guerra de los botones con la que rieron mucho y después con Katmandú en la que ellos participaron primero como periodistas y segundo como espectadores y que nos dio para abrir un coloquio en clase sobre el papel de las mujeres en las diversas sociedades y sobre la educación en general.
 El cine se merece una ventana abierta en las aulas, que entre de lleno, no solo para emocionarnos sino para enseñarlos a entender y comprender el mundo. El cine refleja muchas veces la realidad, nos puede ayudar a entender un episodio de la historia desde diversos enfoques y puntos de vista, puede ayudarnos a entender cómo funciona el mundo. Hay adaptaciones literarias, películas que tratan el tema de la naturaleza, las relaciones humanas etc y todo eso se da también en los libros y en las aulas.
 ¡Dejemos que el cine entre en las aulas!
MARU
@marudo76

3 comentarios:

  1. Maru, mil gracias por abrir esa ventana y por poner sábanas blancas en nuestros días...emocionantes sábanas blancas.
    Mercedes

    ResponderEliminar
  2. Es importante y emocionante que el cine entre nuestras aulas, Maru.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  3. Los niños que han pasado por el Taller de Imagen (1984/2012) creen en el Cine y la Educación. Son creadores de sus Cooperativas Cinematográficas. sería muy lindo poder hablar de esta actividad en el ENCUENTRO…..
    http://www.tallerdeimagen.org/tallerdeimagen/OBJETIVOS.html
    Youtube
    http://www.youtube.com/profile?user=mteresa1#g/u
    Un abrazo
    M. Teresa Santiago Cuervo
    Responder

    ResponderEliminar